Me escape, siguiendo algún sueño pero ese sueño, no quiso esperarme No redimí ante las uñas macabras del tiempo y de un angel vestido de azul No lloré, tanto como esperaba entonces me dije, a mi mismo seguí
Conocí, muchos personajes un Julio Cortazar, con gustos Green Grunge Me enseñó, todo lo que sabe sobre algunos Preludios y el JAM
También que en la vida, te suele engañar "No busques salidas, aferrate a la realidad" Un Charles Bukowski, una Evita Perón Un resto de Trotsky y un poco de Froid Las venas abiertas, de un tal Galeano un poco cegado por un Bayer gruñon Conoci, los muros pintados, a espaldas del Rey Entre tiros de gracia, qué no hacen muy bien
Pero mi mundo, era otro distinto unas largas noches me lo hicieron notar Son hermosos los libros ajenos y si te sirve el consuelo, no te dan de comer Me llevo a mi casa, todo lo aprendido Las muecas del tiempo que silvaba Gabriel Los cigarros caseros, las "Birras de Seba" y junto a mi pecho la palabra "Requiem"
Aprendi, mucho sobre estos Caballeros Pero ya es tarde, como le dijeron a Walsh una vez que te tiran, es dificil volver Fusilado que vive, no quiero ser.
Al Val-halla se van, esas almas triunfantes en un barco de paz, entre brasas ahumadas dejando atrás, sus lisergias de vida sus pecados, sus penas, y sus restos de honor
Al Val-halla se van, sus caras sonrientes besando lenguas de fuego, sus barcos de serpiente Con sus barbas guerreras, sus ojos que asesinan a los rivales y al tiempo, que pagaron con sangre, en otros tiempos de hambre Y en este tiempo nuevo, donde no quedan valientes ni el mas vivo se atreve, a enfrentarse a si mismo
Ya no rien, ni lloran, ya no escupen verdades Ya no hay nadie que crea, que los dioses existen Ya no hay barcos Vikingos, solo naves del miedo Ya no corren desnudos, para enfrentar sus fantasmas Ya no mueren felices, con el Ragnarok en su espalda
Si hoy enfrentan al miedo, qué los devora vivos Dejandolos en pedazos o tal vez sus delirios los acaben antes de voltearlos al piso
Al Val-halla se van, solo los valientes los que besan la muerte, con los ojos cerrados los que aceptan sin quejas, el precio de la suerte son los hombres de antes, los que hoy llaman dementes
Al Val-halla se van, sus caras sonrientes besando lenguas de fuego, sus barcos de serpiente Con barbas guerreras, sus ojos que asesinan a los rivales y al tiempo, que pagaron con sangre, en otros tiempos de hambre y en este tiempo nuevo, donde no quedan valientes ni el mas vivo se atreve, a enfrentarse a si mismo
Ya no rien ni lloran, ya no escupen verdades Ya no hay nadie que crea, que los dioses existen Ya no hay barcos vikingos, solo naves del miedo Ya no corren desnudos, para enfrentar sus fantasmas Ya no mueren felices, con el Ragnarok en su espalda.
Su boca que respira inmsomnios y cerveza que crece en sus creces tan solo un susurro de tantos ante las crudas lenguas del diablo que queman, como quema el dolor sin gritar, ni callar, tan solo quemandose en su fulgor que parecido es a prenderse fuego.
Sus ojos que atrapan miserias Y torpes rivales de nadie que torpes los ojos del santo que no supo cuidarme
y eterna la simple palabra de un beso, de treinta segundos De un lobo que desayuna ovejas a la luz de botellas marrones
Y un viaje de vuelta, pensando en errores calientes o frios, pero errores siempre sin penas,castigos y olvidos pero siempre, simples errores a la vuelta la voz del inculto que dice, me dice, te dice estás muerto! sabias palabras ajenas al tiempo de un momento privo de insanas costumbres no quisiera admitirlo, pero tenia razón.
jueves, 17 de junio de 2010
Caminos Cruzados
(El danzar de las palabras)
(Introducción)
Mientras se levantaba, con los ojos un poco mas que rojos y su cabeza que parecía estallar, posiblemente por una noche perturbada, entre dudas y preguntas se ponía de pie, agotado por un anochecer sin retorno, cansado, encendía una pequeña garrafa que intentaba calentar una pava vieja como su cansancio, para tomar unos mates con esa yerba que quedo de ayer, se sentaba en su silla, con una temblorosa mano tomaba aquella pluma que tantas anécdotas podría contar.
Escribía por escribir, sin saber de que hablar, que contar, o a quien recordar… rápido… antes que se le escapen las ideas, cosa que en este tiempo solía suceder. Escribía velozmente, sin importar su caligrafía si tenía faltas ortográficas, o si era demasiado tarde para volver a empezar. Rápido como un rayo plasmaba en papel lo ultimo que recordaba, tal vez una noche fatal sea un orgasmo de palabras para un escritor desalmado, escribía, paraba un segundo, y volvía a escribir…
Así como un coyote en la montaña, buscando sobras para poder alimentarse, así estaba el, solo que no estaba perdido entre cimas montañosas de una áspera pero calida pradera, el estaba rodeado de ideas, cuyos nombres desconocía, estaba perdido en la niebla del ser, naufrago por elección propia en lo mas profundo de la desolación, buscaba sin suerte encontrar algo que seguramente ya perdió, blasfemando al tiempo, insultando al aire, parecía un viejo joven de esos que difícilmente se dibujan con una sonrisa en el rostro.
Pero a el no le importaban las grandes virtudes que podría adquirir en una vida llena de lujos, el buscaba… se buscaba, una búsqueda implacable que le llevo años emprender, años que pudo haber usado para rehacer su vida, tal vez un empleo de tiempo completo, encontrar el amor… con una familia numerosa, unos cuantos hijos, una diosa desopilante que con cariño llame “amor” trabajar 14 horas diarias para que todos en casa estén felices, que al llegar del trabajo se encuentre con la mesa servida, con los niños revoloteando por toda la casa, y ya añeja en una esquina de su dormitorio, una maquina de escribir con teclas escasas y rotas, sufriendo por que hace años nadie la toca…
Pero el no era así, el opto por una vida en soledad, tal vez los placeres efímeros que otra vida le pudo haber dado, lo harían feliz, pero una felicidad de ambiguas proporciones no le cabrían ni en la punta de los zapatos.
Ya ese tiempo pasó hace muchos años, no tuvo un empleo de 14 horas diarias, no tuvo una desopilante mujer al lado, ni unos cuantos niños deambulando por la casa.
Por decisión propia y tal vez con un poco de ayuda del destino, el Eligio vivir las vidas de otros, usando una vieja pluma como médium para lograr ser alguien que no es, y tal vez nunca será…
Pero todo en su vida no era un danzar con las palabras, en su apretado rancho de marcos paz, había lugar para unos cuantos atriles, que vagamente llevaban algunos cuadros encima, con telas viejas y pinturas húmedas, que llevaban allí mas años de los que el recuerda, cuando la desesperanza le tocaba la puerta, solo hacia falta levantarse, cerrar un poco los ojos, apoyar suavemente un pincel de trazo corto, que difícilmente conservaba entero, sumergido durante mucho tiempo en querosenes añejos… solo era cuestión cerrar del todo sus ojos y dejar que el tiempo, con pinceladas absurdamente bien hechas haga bien su trabajo, tal vez sus cuadros no signifiquen nada, tal vez a los ojos de un experto solo sean garabatos sin sentido, pero a nuestros ojos, y principalmente a sus ojos, esos garabatos que bien el no consideraba como “arte” expresaban con tan solo una mirada una vida llena de perturbantes pasares, triste como un cuchillo desafilado y duro como es la realidad.
Realmente bellas eran sus obras, pero nadie las podía ver, por que estaban sumergidas tanto o mas que el, en lo mas profundo del misterioso arte de la duda.
Y así como en un danzar con las palabras se abre pasó a un nuevo capitulo de su vida,
Quien sabe que deparara el destino, tal vez solo sea cuestión de encontrar algunoscuantos… Caminos Cruzados.
Ezequiel Alejandro D´amico / Viernes 18 de junio de 2010
leyendo entre lineas apenas se divisa el sol aquel que quema con creces las pestañas de la desolacion
terco, aquel que mata, muere por la misma piedra que una vez lanzo y se lastimo
ciego fiel, aquel que mira y no ve descorazonando imnsomnios, secando todo, lo que no pudo ver
carpediem, a unos ojos infrahumanos sin sentir la bruma del sol ni del dolor
fuera de contexto, esas lineas que dicen poco, pero explican mucho fuera de este tiempo, aquellas solitarias palabras
en este juego de ajedres, el peon se come al rey no es el reino del reves, pero todo o nada es lo mismo y el requiem de los idiotas, alucinando en re menor son duros pasos, del destino que dobla para no chocar con la realidad
miércoles, 2 de junio de 2010
un suspiro no es mas que el respiro del alma y perdiendo la calma te liberas de mal
cuanto pueden valer algunas palabras en el mercado negro de todo amor
y el tiempo no se vende el tiempo compra el tiempo no se observa en vidrieras de cristal
es el hoy, de ayer de mañana y tal vez de nunca que se cotiza bien vendiendo despertares con tiempo malatratado, no intentas negociar.
y que mas llevaras? que cosa hay que comprar? la publicidad, que vende amor que otra cosa llevaras que te falta hoy no es que necesites pero es barato el amor!
no intentes desistir yo puedo hacer sanar tu mal solo necesitas un poco de amor yo vendo bien barato y vendo del mejor